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Mejora tu salud y aspecto tomando Probióticos

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Mejora tu salud y aspecto tomando Probióticos

Una de las revoluciones en el campo de las dietas empieza a llegar al mercado español: Probióticos para perder peso

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Prebióticos, Probióticos y Simbióticos  ¿Qué son y para qué sirven?

Aclaramos estos tres conceptos que muchas veces nos confunden cuando compramos en la farmacia

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¿Cuál es la dosis de paracetamol para niños?

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¿Cuál es la dosis de paracetamol para niños?

En este post te explicamos la tabla de dosis para administrar a los niños Apiretal o Paracetamol

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Reduce los brotes del herpes labial

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Reduce los brotes del herpes labial

Desgraciadamente prevenir al 100% un brote de herpes labial es muy difícil, pero lo que si te garantizamos es que si sigues unas sencillas normas regularmente, la frecuencia en la que te aparece el herpes labial disminuirá. Ten una higiene de sueño adecuada. Tener un descanso de calidad es capital para que tu sistema inmune funcione con normalidad y pueda mantener tus defensas preparadas. Además dormir las horas que necesitas te hace eliminar el estrés, cosa que incide directamente en la frecuencia de los brotes del herpes labial. Mantén hidratados tus labios con un bálsamo labial. En invierno y en verano las condiciones climáticas pueden castigar tus labios y dejarlos muy expuestos a un posible brote. Si cuidas tus labios hidratándolos habitualmente conseguirás rebajar las veces que el herpes te aparece. Para el verano recuerda aplicarte un bálsamo con protector solar, ya que los rayos UVB y UVA son desencadenantes de brotes de herpes labial. Practicando deporte conseguirás reforzar tu sistema inmune para que mantenga el virus del herpes a raya, y también reducirás tus niveles de estrés, una de las principales razones de los brotes frecuentes en pacientes de herpes labial. ¡Cuida tu dieta! Una parte importante del sistema inmune se encuentra en el sistema digestivo, con lo que no hace falta decirte lo primordial que es seleccionar los alimentos que ingerimos. Otra forma de prevenir es que seas meticuloso/a cuando estés en brote. ¿Sabías que después de cada brote de herpes labial debes cambiar de cepillo de dientes? Mira el siguiente artículo para saber más sobre cómo evitar el contagio del herpes labial.   Por último, puedes ayudarte con remedios para reducir los brotes de herpes labial, preparados que básicamente estimulan tu sistema inmune. Entre los más eficaces del mercado puedes encontrar HerpoPro, un complemento alimenticio a base de aminoácidos o también Jamieson Zinc ideal para activar y reforzar tu sistema inmunitario.

Desgraciadamente prevenir al 100% un brote de herpes labial es muy difícil, pero lo que si te garantizamos es que si sigues unas sencillas normas regularmente, la frecuencia en la que te aparece el herpes labial disminuirá. Ten una higiene de sueño adecuada. Tener un descanso de calidad es capital para que tu sistema inmune funcione con normalidad y pueda mantener tus defensas preparadas. Además dormir las horas que necesitas te hace eliminar el estrés, cosa que incide directamente en la frecuencia de los brotes del herpes labial. Mantén hidratados tus labios con un bálsamo labial. En invierno y en verano las condiciones climáticas pueden castigar tus labios y dejarlos muy expuestos a un posible brote. Si cuidas tus labios hidratándolos habitualmente conseguirás rebajar las veces que el herpes te aparece. Para el verano recuerda aplicarte un bálsamo con protector solar, ya que los rayos UVB y UVA son desencadenantes de brotes de herpes labial. Practicando deporte conseguirás reforzar tu sistema inmune para que mantenga el virus del herpes a raya, y también reducirás tus niveles de estrés, una de las principales razones de los brotes frecuentes en pacientes de herpes labial. ¡Cuida tu dieta! Una parte importante del sistema inmune se encuentra en el sistema digestivo, con lo que no hace falta decirte lo primordial que es seleccionar los alimentos que ingerimos. Otra forma de prevenir es que seas meticuloso/a cuando estés en brote. ¿Sabías que después de cada brote de herpes labial debes cambiar de cepillo de dientes? Mira el siguiente artículo para saber más sobre cómo evitar el contagio del herpes labial.   Por último, puedes ayudarte con remedios para reducir los brotes de herpes labial, preparados que básicamente estimulan tu sistema inmune. Entre los más eficaces del mercado puedes encontrar HerpoPro, un complemento alimenticio a base de aminoácidos o también Jamieson Zinc ideal para activar y reforzar tu sistema inmunitario.

Evita el contiagio del herpes labial

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Evita el contiagio del herpes labial

El virus del herpes es altamente contagioso, por eso tanto si eres portador del virus como si vives cerca de alguien que lo tenga, es importante que tomes precauciones para así evitar que se propague. No toques la ampollas del herpes. En caso de que hayas tocado el herpes directamente con tus manos, lávatelas con jabón y coge por costumbre lavarlas varias veces al día. De la misma manera, antes y después de aplicarte tu tratamiento para el herpes labial, vuelve a lavarte las manos. Evita el contacto directo del herpes con otras personas. No beses ni toques la piel de otras persona con la zona infectada hasta que la herida haya desaparecido por completo. El contacto indirecto también es conveniente evitarlo. En momentos de brote y hasta que la herida del herpes no haya desaparecido por completo evita compartir toallas, vasos, bálsamos labiales, servilletas, etc… Cuando el brote haya remitido del todo, lava tus toallas y sábanas, cambia de cepillo de dientes y tira el pintalabios, cacao o barra de labios que hubieras utilizado. También si te interesa cómo reducir la frecuencia de los brotes puedes leer este artículo reduce los brotes del herpes labial  

El virus del herpes es altamente contagioso, por eso tanto si eres portador del virus como si vives cerca de alguien que lo tenga, es importante que tomes precauciones para así evitar que se propague. No toques la ampollas del herpes. En caso de que hayas tocado el herpes directamente con tus manos, lávatelas con jabón y coge por costumbre lavarlas varias veces al día. De la misma manera, antes y después de aplicarte tu tratamiento para el herpes labial, vuelve a lavarte las manos. Evita el contacto directo del herpes con otras personas. No beses ni toques la piel de otras persona con la zona infectada hasta que la herida haya desaparecido por completo. El contacto indirecto también es conveniente evitarlo. En momentos de brote y hasta que la herida del herpes no haya desaparecido por completo evita compartir toallas, vasos, bálsamos labiales, servilletas, etc… Cuando el brote haya remitido del todo, lava tus toallas y sábanas, cambia de cepillo de dientes y tira el pintalabios, cacao o barra de labios que hubieras utilizado. También si te interesa cómo reducir la frecuencia de los brotes puedes leer este artículo reduce los brotes del herpes labial  

El mejor colágeno: colágeno hidrolizado

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El mejor colágeno: colágeno hidrolizado

Seguro que habéis oído hablar mucho sobre el colágeno hidrolizado. Ahora bien, ¿qué significa esa palabreja ese adjetivo que acompaña tan a menudo al colágeno? ¿Por qué es importante que el colágeno esté “hidrolizado”? Para responder a estas preguntas, vamos a empezar por explicar qué significa que algo esté “hidrolizado”. ¿Qué significa “hidrolizado”? Significa que está roto. ¿Cómo —os preguntaréis—, han estado vendiéndome colágeno roto? ¿A mí? Tranquilos, que no es lo que parece. Lo que se ha “roto” son las moléculas del colágeno, y se ha hecho por un buen motivo. El colágeno es una proteína y resulta que la mayoría de las proteínas están formadas por cadenas largas de aminoácidos, es decir, son moléculas grandes. Este es el motivo por el que, pese a la abundancia de colágeno en muchas de las comidas que tomamos, no podamos absorberlo en cantidades suficientes mediante la ingesta. Así pues, necesitamos romperlo. Esto es lo que hacemos, precisamente, al hidrolizarlo. Hidrólisis es una de esas palabras con pedigrí o, lo que es lo mismo en el mundo de las palabras, con etimología: viene del griego y vendría a significar la rotura o disociación del agua. Como en el caso del colágeno, lo que rompemos son las moléculas de agua, y el proceso mediante el cual rompemos moléculas hereda este nombre debido a la importancia del agua en toda clase de procesos químicos, de disolución por ejemplo. Ahora ya sabéis por qué hablamos de colágeno hidrolizado. Y, al romperlo, nuestro cuerpo es capaz de absorberlo mejor y hacerlo llegar a los lugares donde más lo necesitamos: cartílagos, huesos, piel y articulaciones. ¿Cómo se absorbe el colágeno hidrolizado? Una vez hidrolizado, el colágeno suele presentarse en forma de pastillas o de polvo apto para disolverse en agua (o en cualquier líquido no demasiado caliente: mientras que la hidrólisis conserva las propiedades de la molécula de colágeno que son importantes para nuestros huesos y articulaciones, disolverlo en agua demasiado caliente “estropearía” –desnaturalizaría- esas mismas propiedades). Y, una vez ingerido y digerido en el estómago, los trocitos de molécula de colágeno son lo suficientemente pequeños para ser absorbidos por los poros de la pared del intestino y ser, así, asimilados. Por lo tanto, lo que se consigue al hidrolizar el colágeno es mejorar su biodisponibilidad, que es otra palabra un poco técnica para decir que una sustancia, preparado o medicamento se lo pone fácil al cuerpo: vamos, que es body-friendly. Sobre biodisponibilidad también hablamos en el post ¿Importa el origen del colágeno? De hecho, el hidrolizado es el motivo por el que siempre os recomendamos añadir un complemento alimentario de colágeno al uso de cremas estéticas a base de colágeno: aunque el colágeno ayuda a la absorción de otros componentes, su molécula resulta demasiado grande para ser absorbida por vía tópica en cantidades suficientes. Sí, para tratar la piel también necesitamos ingerir el colágeno hidrolizado; seguro que habéis oído hablar de la nutricosmética. ¿En qué consiste el proceso de hidrolizado del colágeno? Bueno, si has llegado hasta aquí debemos advertirte de que la cosa se va a poner un poco más técnica. Algún palabro más, pero no es para tanto. El colágeno en su estado natural (tropocolágeno) está compuesto de fibras: se originan al enrollarse y entrelazarse las cadenas de aminoácidos en forma de triples hélices. Pues bien, la primera parte del proceso de hidrolizado del colágeno consiste en separar cada una de esas tres cadenas de aminoácidos, deshaciendo la triple hélice, mediante cocción o tratamiento con ácidos o álcalis. Una vez rota la hélice, las cadenas resultantes son troceadas mediante hidrólisis química o, de forma más habitual en el caso de los colágenos alimentarios, mediante hidrólisis enzimática. Vaya, que las rompen una y otra vez hasta que no quedan más que trocitos muy pequeños de la molécula original, que es cuando el colágeno es asimilable. Ahora ya sabéis la verdad. Cuando os hablen de colágeno asimilable o hidrolizado, recordad que tan solo están usando palabras largas para no decir que os están vendiendo algo roto.

Seguro que habéis oído hablar mucho sobre el colágeno hidrolizado. Ahora bien, ¿qué significa esa palabreja ese adjetivo que acompaña tan a menudo al colágeno? ¿Por qué es importante que el colágeno esté “hidrolizado”? Para responder a estas preguntas, vamos a empezar por explicar qué significa que algo esté “hidrolizado”. ¿Qué significa “hidrolizado”? Significa que está roto. ¿Cómo —os preguntaréis—, han estado vendiéndome colágeno roto? ¿A mí? Tranquilos, que no es lo que parece. Lo que se ha “roto” son las moléculas del colágeno, y se ha hecho por un buen motivo. El colágeno es una proteína y resulta que la mayoría de las proteínas están formadas por cadenas largas de aminoácidos, es decir, son moléculas grandes. Este es el motivo por el que, pese a la abundancia de colágeno en muchas de las comidas que tomamos, no podamos absorberlo en cantidades suficientes mediante la ingesta. Así pues, necesitamos romperlo. Esto es lo que hacemos, precisamente, al hidrolizarlo. Hidrólisis es una de esas palabras con pedigrí o, lo que es lo mismo en el mundo de las palabras, con etimología: viene del griego y vendría a significar la rotura o disociación del agua. Como en el caso del colágeno, lo que rompemos son las moléculas de agua, y el proceso mediante el cual rompemos moléculas hereda este nombre debido a la importancia del agua en toda clase de procesos químicos, de disolución por ejemplo. Ahora ya sabéis por qué hablamos de colágeno hidrolizado. Y, al romperlo, nuestro cuerpo es capaz de absorberlo mejor y hacerlo llegar a los lugares donde más lo necesitamos: cartílagos, huesos, piel y articulaciones. ¿Cómo se absorbe el colágeno hidrolizado? Una vez hidrolizado, el colágeno suele presentarse en forma de pastillas o de polvo apto para disolverse en agua (o en cualquier líquido no demasiado caliente: mientras que la hidrólisis conserva las propiedades de la molécula de colágeno que son importantes para nuestros huesos y articulaciones, disolverlo en agua demasiado caliente “estropearía” –desnaturalizaría- esas mismas propiedades). Y, una vez ingerido y digerido en el estómago, los trocitos de molécula de colágeno son lo suficientemente pequeños para ser absorbidos por los poros de la pared del intestino y ser, así, asimilados. Por lo tanto, lo que se consigue al hidrolizar el colágeno es mejorar su biodisponibilidad, que es otra palabra un poco técnica para decir que una sustancia, preparado o medicamento se lo pone fácil al cuerpo: vamos, que es body-friendly. Sobre biodisponibilidad también hablamos en el post ¿Importa el origen del colágeno? De hecho, el hidrolizado es el motivo por el que siempre os recomendamos añadir un complemento alimentario de colágeno al uso de cremas estéticas a base de colágeno: aunque el colágeno ayuda a la absorción de otros componentes, su molécula resulta demasiado grande para ser absorbida por vía tópica en cantidades suficientes. Sí, para tratar la piel también necesitamos ingerir el colágeno hidrolizado; seguro que habéis oído hablar de la nutricosmética. ¿En qué consiste el proceso de hidrolizado del colágeno? Bueno, si has llegado hasta aquí debemos advertirte de que la cosa se va a poner un poco más técnica. Algún palabro más, pero no es para tanto. El colágeno en su estado natural (tropocolágeno) está compuesto de fibras: se originan al enrollarse y entrelazarse las cadenas de aminoácidos en forma de triples hélices. Pues bien, la primera parte del proceso de hidrolizado del colágeno consiste en separar cada una de esas tres cadenas de aminoácidos, deshaciendo la triple hélice, mediante cocción o tratamiento con ácidos o álcalis. Una vez rota la hélice, las cadenas resultantes son troceadas mediante hidrólisis química o, de forma más habitual en el caso de los colágenos alimentarios, mediante hidrólisis enzimática. Vaya, que las rompen una y otra vez hasta que no quedan más que trocitos muy pequeños de la molécula original, que es cuando el colágeno es asimilable. Ahora ya sabéis la verdad. Cuando os hablen de colágeno asimilable o hidrolizado, recordad que tan solo están usando palabras largas para no decir que os están vendiendo algo roto.